viernes, 2 de octubre de 2009

Un olor inconfundible...


Una de las ventajas de rodar un cortometraje, es que siempre acabas conociendo lugares extraordinarios.
Ainzón (Zaragoza) es uno de ellos. Ayer, pude asistir a la proyección de Salomon dentro de las VI Jornadas de Cine de este pueblo de poco más de 1000 habitantes que conserva el único cine que sigue proyectando películas en 35 mm en Aragón. Sin poder evitarlo el cine de Ainzón me trajo recuerdos imborrables de mi infancia. Me recordó el olor de la tapicería roja de las viejas butacas del cine de mi pueblo, las entradas a sesenta pesetas para ver la película de la semana, las coca-colas con chucherías en la última fila, los apagones en películas largas porque se acababa el carboncillo y ese ruido inconfundible del celuloide girando sobre nuestras cabezas. Esas butacas donde vi tantas y tantas películas cuando era niño. Las mismas que ven también en la foto.

El cine de Ainzón no es el único que sigue vivo en un pueblo aragonés. En Candasnos, pueblo al sur de Huesca que no llega al medio millar de habitantes, se mantiene con vida y a través de una Asociación el salón de cine, el cual se ha reformado recientemente. Allí se siguen proyectando películas semana a semana para las 200 butacas, que normalmente están vacías en su gran mayoría. Allí no hay festival de cine. Tampoco jornadas. Allí se dejó de proyectar en 35 mm hace años. Pero allí sigue habiendo ilusión, mantenida por un grupo de personas, que conservan uno de los dos salones de cine que proyectan actualmente películas en Aragón para la gente de su pueblo. Ahora son proyecciones en DVD, en pantalla gigante. Pero la ilusión de los pocos (niños en su mayoría) que se dejan caer por las butacas del cine de Candasnos, hace que merezca la pena mantenerlo con vida.

Ainzón y Candasnos están unidos por una misma razón: mantener sus cines con vida. Y curiosamente, los habitantes de ambos pueblos, creen que son los únicos de Aragón.
Que dure por mucho el olor a buaca antigua.

2 comentarios:

GUIZMO dijo...

El barniz todavía no ha llegado a la localidad de Ainzón ¿no?

Nacho. dijo...

Ni falta que hace. Así tiene mucho más encanto.

Saludos!