lunes, 2 de mayo de 2011

Fotogramas muy valiosos.


La ventajas de ver con ojos de adulto películas que adorabas en tu infancia es que te permiten disfrutarlas de otra forma y recordar las mismas sensaciones (o parecidas) que atravesabas cuando las visionabas de pequeño. La mayor desventaja es que uno siempre acaba relativizando su pasión por esas películas para comprender que en su conjunto quizá no son “tan tan tan buenas” como a uno le parecen de pequeño, sino que más bien se acercan a películas “normalillas” o incluso “muy malas” para la mayoría de la gente. No hablo aquí de Regreso al futuro, Tiburón o La guerra de las galaxias, obras reconocidas por las que es sencillo sentir devoción. Hablo de esas joyas que revisadas años después no pierden su encanto para quien se enamoró de ellas en la infancia, pero que a la vista de la gran mayoría pasarían como “las más feas del lugar”. Películas que uno vio en el cine de pequeño, y que influenciado por la magnitud de la pantalla (siempre parece mayor cuando eres un niño) , por la oscuridad de la sala o por el sonido envolvemente han quedado registradas para siempre en nuestra memoria. En este saco emocional de películas muy malas a las que profeso una extraña devoción entran para mí Hook. El capitán garfio (1991), Ángeles (Angels in the Outfield, 1994), Besos de vampiro (Vampire´s kiss, 1989) o Una pandilla de pillos (The little Rascals, 1994) por poner algunos de los ejemplos a los que más cariño les tengo.

Son algunas de las muchas películas (buenas) que vi en la infancia sentando en la última fila de las viejas butacas del cine en el que me crié. En la actualidad, si en algún momento las pillo por televisión, reconozco que sigo observándolas con cierta admiración. Sobre todo, intentando recordar cómo en su momento me impactaron tanto por tal o cual razón. Rememoro las imágenes que se me quedaron grabadas para el resto de mis días y las disfruto desde la perspectiva que te ofrece la madurez que no tienes cuando eres niño. Y aún así, todavía me río a carcajadas cuando Hook se queda sin su peluca, todavía me estremezco cuando veo a Nicolas Cage buscando una cucaracha por su cocina para desayunar y se me ponen los pelos de punta cuando toda la pista entera de Los Ángeles comienza a agitar los brazos para que su equipo gane. Son esos momentos de la infancia que vuelven cuando menos te lo esperas. Son esas películas “buenas/malas” que si las emiten en la tele las ves una y otra vez, como si de esa forma rescataras por un instante al pequeño que todos llevamos dentro. Todo el mundo tiene una o dos películas de este tipo, y no todos confiesan su devoción por ellas. Para que negarlo. Mucho antes de Bergman, Godard o Wong Kar Wai se cuelan en nuestras vidas esos momentos que valen tanto o más como los que el cine nos ofrece en nuestra madurez. Son instantes imborrables. Con el tiempo uno también se da cuenta, que de alguna forma ha estado tan influenciado por esos fotogramas que de forma inconsciente ha rodado algunos muy parecidos. ¿Rescata uno los recuerdos de su infancia cuando rueda? Quién sabe...Sólo sé que son fotogramas muy valiosos según los ojos que miren.

¿Alguna obra más a rescatar?

9 comentarios:

Ignacio Estaregui dijo...

La verdad que hay muchas, ahí van dos: "Golpe en la pequeña china" y "El chip prodigioso"...
Vivan Dennis Quaid y Kurt Russell!!!

Anónimo dijo...

Volví a ver Hook hace relativamente poco tiempo y disfruté como una niña. Será que aunque nos hagamos mayores nuestro inconsciente se niega a abandonar a nuestro "yo" de parvulario. ¡Enhorabuena por la selección en Huesca y a ver si hablamos ya!
Pilar

Aragüés dijo...

Por sólo decir unas cuantas: "Las aventuras de Ford Farlaine", "Los Inmortales", "Jóvenes ocultos", Cyborg", "Perseguido", Twilight zone", "Creepshow", "Exploradores", "Piraña" (y casi toda la filmografía de Joe Dante), también unas cuantas de John Carpenter entre ellas, por supuesto, "Golpe en la pequeña China", Tobe Hopper, Ted Kotcheff, George Pan Cosmatos, "Masters del universo" y casi todas las basurillas de Cannon group y Menahem Golan y Yoram Globus. Y, por supuestísimo, "Hook".

Javier Meléndez dijo...

Las películas no son buenas ni malas, sino aburridas o entretenidas. Recientemente vi algunas de esas películas "malas" que no había visto desde la infancia y la adolescencia, y de nuevo me hicieron pasar un buen rato como El autobús atómico, El teléfono del infierno o La Tienda.

Nacho. dijo...

Nacho, ¡qué grande "El chip prodigioso"! Aunque por sus efectos especiales estamos hablando de una película notable.

Pilar, si Tim Burton se hubiera empapado un poco de Hook quizá no le hubiera salido así Alicia en el país de las maravillas.

Pablo, no he visto algunas de las que nombras, pero al nombrar "Masters del universo" me he acordado de "Street fighter", otra de las que se me olvidaron comentar antes.

Javier, cuando "malas", me refiero a los ojos de la mayoría. Acabo de leer la sinopsis de "El autobús atómico" y ya estoy deseando verla. ¡Gracias por el apunte!

¡Saludos!

Vanessa dijo...

Vale, ahí van las mías: Supergirl y Buffy la cazavampiros. Malas con ganas, pero ¡¡no veas lo que alucinaba con ellas de cría!! Luego tengo muchas por revisar: Gremlins, Willow, Dentro del laberinto, Los Goonies, las de Indiana Jones (aunque estas no cuentan ¿no?) y otra de los Ewoks que vi en la tele antes que La guerra de las galaxias y me encantó, pero ahora no recuerdo cuál era… Las que sí he vuelto a ver con el tiempo han sido La historia Interminable, Superman y Los cazafantasmas y la verdad es que han seguido haciéndomelo pasar en grande aunque en algunos aspectos hayan envejecido un poquito…

Nacho. dijo...

Buffy y Supergirl sí que entran en esta categoría. ¡El resto no porque cualquiera de ellas son unos peliculones! Gracias por tu aportación! Saludos.

Cinegoza dijo...

Mi peli más mítica en mis juveniles 80's es "Lifeforce. Fuerza vital". Dirigida por Tobe Hooper y producida por la Cannon, nada menos. ¡Qué gratos recuerdos! Tengo miedo de volverla a ver ahora pero supongo que algún día sucumbiré. Siguen las dos partes de "Noche de miedo", Tom Holland y Tommy Lee Wallace respectivamente (justo ahora están haciendo remake de la primera). Y, por supuesto, "La cosa" de John Carpenter, aunque no esa no entra en las "malas-buenas" películas sino en las "buenas-buenas".

Un abrazo

Nacho. dijo...

Oh, "Noche de miedo", ¡qué gran elección para una noche de cine!

La cosa, Toni, creo que no entra...como bien dices, es "buena, buenísima".

Un abrazo!