jueves, 30 de julio de 2009

Décalogo mentiroso sobre la financiación del cortometraje.

No sucede casi nunca, pero hay días en los que te levantas con ganas de dar algunos consejillos estúpidos. Si no te sirven, siempre te queda el consuelo de que son gratis.
1.- Desengáñate. Con financiación se rueda. Sin financiación también. Pero con dinero puedes rodar de manera profesional, sin dinero no.

2.- La financiación es la madre del cordero. Acéptalo cuanto antes. Está bien eso de creer que las mejores ideas se llevan a cabo sin un duro y que los mejores cortometrajes se han hecho sin dinero. No lo creas demasiado. Llegará un momento en el que te des cuenta de que esos argumentos sólo sirven para esconder que en el fondo a todo el mundo le encantaría rodar con los mejores medios cuando no pueden.

3.- Toda la gente que te dice: “lo más importante es la historia, a la gente lo que le interesa es lo que le cuentas”, no saben muy bien lo que dicen. No los escuches, te confundirán. La historia es importante, pero sin pasta no la ruedas. ¿Qué es lo importante entonces?

4.- Toda la gente que te dice: “eso no tiene mérito, había mucha pasta detrás”, no saben muy bien lo que dicen. No los escuches, también te confundirán. Rodar con pasta tiene mucho mérito, por el mero hecho de haberla conseguido. Y para conseguirla, tienes que tener un buen guión.

5.- No siempre depende del guión. Si tienes contactos también consigues pasta. Si tienes renombre también consigues pasta. Si tu anterior cortometraje se ha hinchado a premios, también consigues pasta. Pero son las únicas tres excepciones al punto 4.

6.- Con un guión mediocre no conseguirás pasta jamás. Con un guión bueno, conseguirás muy poca pasta. Con un guión excelente conseguirás un poquito más de pasta. Con el guión de tu vida, puede que llegues al mínimo para rodarla. Con un guión de mierda y muchos contactos, podrás rodar lo que te de la gana. No te obsesiones con esto. No todo el mundo distingue una historia de mierda de otra que no lo es.

6.- Puede que llegue un momento en tu carrera en el que la falta de financiación te impida desarrollar un cortometraje. Puede que ese momento no esté tan lejano como crees.

7.- Si tienes 4 desearás tener 6. Si tienes 6 desearás tener 10. Si tienes 10 desearás tener 15. Y cuando al fin tengas 15 te darás cuenta que todavía te faltan otros 15 para tener los suficientes días de rodaje como para rodar ese guión tan majo que has escrito.

8.- Llegará un momento en el que te darás cuenta que un equipo mínimo para un rodaje no baja de las 16 personas. Cuanto antes te des cuenta mejor. Te ahorrarás disgustos. No te ahorrarás transporte, alojamientos, ni comida.

9.- No recortar gastos en un cortometraje es como pretender no emborracharse tomándose 10 whiskys. Puede que seas un tipo duro y lo soportes. Pero lo más probable es que sucumbas a los recortes financieros. Y eso significa renunciar.

10.- No te emborraches en whisky pensando en los recortes. No es necesario.

11.- Renunciar en un cortometraje es sinónimo de rodar. Si renuncias ruedas. Si no lo haces, no ruedas.

12.- Ya has renunciado a las localizaciones que habías pensado como ideales, a los actores que habías imaginado como ideales, a los planos que había soñado como ideales, al equipo que habías soñado como ideal, y a la cámara con la que pretendías que tu cortometraje se asemejara en algo a El señor de los anillos. Muy bien, estás preparado para empezar a renunciar de verdad. Todavía no estás preparado para rodar.

13.- Puede que llegues a una financiación mínima con la que rodar tu cortometraje. Recuerda que como cortometrajista estarás eternamente agradecido a los que te dan la pasta. Aunque eso signifique que te sepas de memoria, y en retahíla todos los nombres, apellidos, nombres de las sociedades y entidades que te han dejado dinero, casi mejor que tu propio nombre.

14.- Si escribes dramas tienes el doble de posibilidades de que la gente te tome en serio para la financiación. Drama es sinónimo de seriedad. Si escribes comedia tienes menos posibilidades. Si escribes algo de terror vete pensando en ahorrar. Si escribes un western, algo de ciencia ficción, algo de acción, o algo inclasificable vete pensando en atracar una sucursal bancaria. Si tu corto es experimental no tendrás ninguno de estos problemas. Te acoges al decálogo dogma, le pides la cámara a un colega y problema solucionado.

15.- Si no llegas a una financiación mínima no te preocupes. Recuerda lo que dice el primer punto. Sin financiación también se rueda. Pero más vale que entonces tu corto sea extremadamente gracioso, sino vete preparando un buen lugar en tu estantería donde pueda almacenar polvo, porque tu corto estará muy cerca de lo que comúnmente se conoce como un “coñazo de corto”.

6 comentarios:

Nalda dijo...

Nunca había leído décalogos de 15 puntos... pero ya puestos, vamos a contar mentiras.

Punto 16: "Nada es imposible".

Ya tienes título para el próximo corto financiado o sin financiar. Golpes nos damos todos, así que pon el otro moflete y sigue caminando.

Ánimo compañero

espejo concavo dijo...

hay una crudeza y cinismo inusual en el último Nacho al que venía acostumbrándome. Enhorabuena por ello, lo siento por el trasfondo amargo del que supongo que parten estos consejos...

Freud-Seraphin dijo...

15 días de rodaje, 16 personas en el equipo, pasta... Uff.

Creo que sólo cumplo una parte del decálogo mentiroso: sin pasta puede rodarse. En fin: habrá que seguir soñando. Y si no, a mendigar.

Tú imagino que puedes agarrarte al versículo que dice: "Si tu anterior cortometraje se ha hinchado a premios, también consigues pasta". Suerte.

Amador dijo...

Sabes que, a partir de que has hablado de whiskys, te estaba imaginando apoyado sobre una barra, tambaleante y contándome esto mismo??? jeje.

Te noto un poco resentido... qué pasó???

Un besote.

Eo dijo...

Hay una gran diferencia entre un "rodaje profesional", aunque sea un corto, y un "rodaje divertimento". El segundo, se suele aderezar de cuatro amigos (y uno además tiene una cámara), unas latas de cerveza y mucha ilusión. El primero, además de la ilusión, necesita un equipo técnico y humano (entre los que también puede haber algún amigo, claro) y algo más de dinerete. La historia puede ser la misma, no lo niego, pero el resultado no es comparable. Y exige además, un grado de responsabilidad superior. Entender eso es lo que profesionaliza el cine.

Nacho. dijo...

Nalda, gracias por los ánimos.

Espejo, como verás el cinismo aparece en los mejores momentos.

Freud, imagino que soñar siempre es bueno, es lo que nos impulsa a seguir hacia delante.

Amador, no estoy resentido, pero igualmente algún día te cuento entre whiskys.

Eo, sin duda alguna profesionalizar el cortometraje es un objetivo común que muchos tenemnos. Seguiremos luchando por ello.

Saludos!