viernes, 28 de septiembre de 2007

Más vale tarde que nunca...

El orfanato de Juan Antonio Bayona será al fin la película preseleccionada por la Academia para los oscar, premios de dudosa reputación en cuanto a calidad artística se refiere, pero sin duda llenos de romanticisimo y glamour para los amantes del cine.


De esta preselección por parte de la Academia española me gustaría puntualizar algunos rasgos, y algunas pequeñas conclusiones que pueden extraerse de esta apuesta de nuestro "querido cine español". Quede claro, que siempre desde un punto de vista industrial, y sin entrar a valorar la calidad técnica o artística de las películas.


La primera sentencia que pronto los medios se han apresurado a reflejar en sus titulares es que al parecer la Academia ha decidido arriesgarse al elegir esta película de un director debutante en el cine español. Es decir, al elegir una ópera prima. Esto hasta cierto punto es matizable, puesto que Juan Antono Bayona, viene de la mano de Guillermo del Toro, el mismo director que el año pasado, fue rechazado por la Academia española para representar a nuestro país en los oscar, en detrimento de Volver del manchego Almodovar. No está de más recordar, que España "cedió" a México la oportunidad de acudir a los oscar con El laberinto del fauno, película que contaba con más de un 70 % de producción española, y con la mayoría del equipo técnico y artístico de nuestro país. Es decir, la Academia parece haber aprendido la lección y esta vez sí ha confiado en Guillermo del Toro, el cual avala a este joven director de 32 años, tras el éxito rotundo en la pasada entrega de los Oscars de El laberinto del fauno (los más detallistas fijénse en que la letras del cartel son las mismas que las del año anterior en la película de Guillermo del Toro)


Que la apuesta sea arriesgada, la verdad, con el aval de Guillermo del Toro detrás, no es muy arriesgada, sabiendo que en este momento es uno de los directores ajenos a Hollywood más queridos allí. Por si fuera poco, a la película se la están rifando los distribuidores, para su promoción por EEUU en estos meses previos a los oscars, tras su buena acogida en el festival de Cannes. Al parecer, va a poder exhibirse con el doble de copias que lo hiciera Volver el año pasado, algo a tener muy en cuenta, cuando tanto la selección de las películas nominadas al oscar, como en su gran mayoría de ocasiones, el premio, depende directamente de la distribución del film en la meca del cine. Si consigue superar cierta cifra de copias, además podrá competir en cualquier categoría, más allá de mejor película de habla no inglesia. Por tanto, no es tan arriesgado elegir este film, como lo hubiera sido lanzarse a la piscina por parte de la Academia, eligiendo films como Bajo las estrellas de Felix Viscarret o Concursante de Rodrigo Cortés (esta última por cierto, casi convencido que gustaría a los estadounidenseses, no sólo por su ritmo, sino por el tema tratado, y el monqtaje utilizado, que en nada se parece a cualquier pelícuala española al uso). Algo que es sin duda una quimera desde el punto de vista de su distribución.


La otra conclusión, de letra más gorda quizá, es que Belén Rueda está atravesando un gran momento como actriz, y que tiene buen ojo para los papeles que elige. Recordemos que abandonó Los Serrano, por el rodaje de esta película, y para lanzar su carrera como actriz, que hasta al momento no está disgustando.


Pero seguir leyendo en los periódicos, que la apuesta de la Academia es arriesgada, no puede sino hacerme reir, al pensar que seguramente (y valga la paradoja) hubiera sido mucho más arriesgado elegir cualquiera de las otras dos películas, firmadas por nuestros veteranos. Y quede claro también, que yo soy de los que se alegran cuando se apoya a debutantes que ofrecen productos distintos, pero de ahí a arriesgarse hay un mundo.


Ahora a esperar unos días para ver si realmente la película merece la pena.

4 comentarios:

Dani Lebowski dijo...

A mi me resulta muy curioso que haya salido El orfanato como candidata para representar a España... sobretodo porque es una película de género. Lo que me alegra soberanamente, la verdad, tengo muchas ganas de verla.

Eso sí, que tenga suerte en Hollywood ya es otro cantar.

39escalones dijo...

Personalmente considero que hay que examinar la forma de escoger las pelícuas para enviar a los premios de la Academia. Y desde luego, debemos hacer películas buenas, no películas para ganar premios. Deseo mucha suerte a "El orfanato", pero no nos olvidemos que películas americanas como esta se producen a decenas cada año.
Saludos

Aitor Lourido Rodríguez dijo...

querido nacho:

Te confesaré una cosa. Me enoja sobremanera la expresión "industria" para referirse al cine. Y más cuando, en otros casos y foros, se la engloba dentro de la "industria cultural". Semejante concepto es oscurantista y, por supuesto, falso, cuando de lo que queremos hablar es de CINE.

Me ha apenado un poco que hayas hecho un análisis desde "un punto de vista industrial". Venía a tu blog a ver si podías darme alguna pista de por qué esta película es tan buena y por qué la comparan con otras grandes cintas clásicas. Creo que es lo que, cineastas verdaderos y en potencia como tú deberíais hacer, dejando los análisis "industriales" a los mancilladores de la cultura. De estos os deberíais emancipar, pues solamente lastran y trivializan vuestro trabajo.

ayyyy, la maldita "industria"... Hace poco escribí sobre esto, aunque de manera general. Al leer tu análisis "industrial", comercial o de markéting se me ha encendido la llama otra vez.

Venga Nachete, rompe moldes. Habla de cine. Muéstranos la luz a los que estamos un poco alejados del séptimo arte, precisamente por ser "industria", y no arte.

Que esto no se vuelva a repetir eh.... jejeje, esto es broma.

Que sepas que te sigo de cerca y que tienes un lector incondicional. Perdón por la extensión de esto y un enorme abrazo.

Ignacio Lasierra dijo...

Querido Aitor:

Me alegra haber despertado en ti cierta reticencia por el término "industria". Leí tu artículo sobre la industria cultural, pero no obstante tengo que reafirmarme en lo que expongo, puesto que no es posible cegarse ante que el cine en el fondo es una gran industria. De todas formas intentaré aplacar más ese instinto industrial que se apodera incluso de los que más amamos el medio como arte, expresión, cultura y entretenimiento.

Saludos