viernes, 16 de marzo de 2012

Brújula sin manecilla


No se puede confiar en alguien que se compra una brújula sin manecilla. No se puede. Aunque bien mirado, tampoco resulte tan extraño en un mundo donde hay demasiadas incongruencias a nuestro alrededor como para no desconfiar del mismo. Según diversos estudios geológicos innecesarios para el caso, está comprobado que el mundo es más bien ovalado. Vaya obviedad. Es decir, está lejos de parecerse a una esfera. Sin embargo, cuando cualquiera de nosotros piensa en el globo terráqueo, a nadie se le ocurre hacerlo como si fuera un huevo de avestruz mastodóntico. A todos nos viene la imagen de una pelota redonda, perfecta en su circunferencia, más bien azul y con trozos de tierra afinadamente colocados, donde, por supuesto, Europa o Norteamérica (según la procedencia) siempre, siempre, siempre, estarán en el centro. Y partiendo de este recordatorio tan obvio como innecesario, pues ya sabemos que de nada, o de casi nada, nos podemos fiar. ¿Cómo vamos a confiar de un mundo fabricado por nosotros a nuestra medida? Y así, conforme van pasando los años, nos invade poco a poco el pensamiento de ese alumno sabelotodo, de ese meteréologo sin fallos en sus predicciones que, orgulloso, está a punto de jubilarse. O lo que es lo mismo, con el paso del tiempo, nos convertimos en ateos por vocación. En escépticos de oficio. Es una cuestión de confianza. Y de tiempo. O quizá de ambas, pero sobre todo de tiempo.

Hay muchas incongruencias en las que no podemos confiar. Cientos, miles, millones. Infinidad de ellas. No podemos confiar en todas esas personas que te giñan el ojo cada vez que te saludan. Eso a mí no me da confianza. Eso, más bien me indica un tic congénito de difícil curación. Porque sabemos que el movimiento ocular del párpado que provoca el guiño no es natural en el ser humano. Ya que este, casi siempre, tiende a guiñar los dos ojos a la vez, en lo que comunmente se conoce como pestañeo. Si el guiño siempre va a acompañado de una sonrisa provocada al caso, lo mejor que puede hacer uno es salir corriendo cuanto antes. Al igual que no se puede confiar en alguien que "se alegra de verte" pero no recuerda el nombre de tus hijos/novia/padres y te pregunta por “tus pequeños”/”chica”/”viejos”. A veces, incluso "se alegra de verte" y ni te pregunta. Que para el caso, casi mejor. No se puede confiar en los semáforos en ámbar que parpadean en los cruces. Se sabe que son el motivo de mayor causa de retenciones en la ciudad. Sólo después de las visitas del Rey y las huelgas generales. ¿Quién va a confiar en algo que provoca accidentes continuamente en vez de evitarlos? Al igual que tampoco podemos confiar en los taxistas que te preguntan por dónde quieres ir a tu destino, si por A, o por B. Hay algo raro en alguien que pasa diez horas al día pegando volantazos por ahí y no tiene claro qué camino tomar. Tampoco podemos fiarnos de alguien que siempre pide el café con sacarina pero olvida comentárselo al camarero para obligarle a andar el doble de lo estrictamente necesario. Eso sí, en cuanto ve el sobrecito de azúcar, inmediatamente después se activa su neurona "pide sacarina" y da la orden correcta. Como si las barras de los bares tuvierna una cinta mecánica en el suelo. Con este tipo de sujetos hay que tener especial cuidado. A mí, siempre me parecieron peligrosos. Porque su pensamiento se basa en que el camarero está ahí puesto para servir y la servidumbre, a lo largo de la historia ,siempre ha significado andar un montón. Andar para aquí y para allá. Andar hasta que machacar los pies. Aunque no siempre haya sido necesario, ni haya servido para llevar cafés. Valga la redundancia.

Y porque, en definitiva, no se puede confiar en alguien que ha comprado una brújula sin manecilla. Aunque eso ya lo he dicho al principio. De hecho, comprar una brújula, ya es un acto bien extraño en sí. ¿Para qué narices sirve una brújula sin manecilla? ¿Quién necesita una brújula en estos tiempos? ¿Qué es una brújula? ¿Existen realmente? ¿Alguien ha visto alguna vez una? Lo malo de comprar una brújula sin manecilla, es que no suelen vender manecillas sueltas de recambio. Pero claro…cómo le explicas a alguien que tiene una brújula sin manecilla, que si no encuentra una, pronto perderá el norte. Expresión que, por cierto, implica cierto grado de locura. ¿Vendrá de ahí? Aunque la relación entre el norte y los locos quizá sólo tenga explicación en Suecia, Noruega, Finlandia y quizá también en Seattle. Sobre todo en Frasier.

Si usted va a comprar una brújula, mejor hágalo con manecilla. Aun a riesgo de perderse en el trayecto. Porque si no, sólo le quedará coger un taxi para llegar a donde quiere. Y confiar en que el taxista no sea diabético... Y también en que conozca el camino hacia el destino... Y en que no se cruce con un semáforo ámbar... Ah, eso no, por favor. Y a ser posible, confiar en que se haya acordado de pedir el café con sacarina... Por lo de la diabetes, claro. Y en que no le guiñe el ojo cuando vaya a pagar la carrera... Y por favor, por favor...que no sonría mientras guiña el ojo. Y así no se puede… Así, de veras, que no se puede. Porque un taxista guiñando el ojo, eso sí que no. Eso implica siempre, que uno tiene delante a la persona de menos confianza sobre el redondo globo terráqueo. Que es muy redondo, claro está. Así que bien mirado, hacerse con una brújula que tenga al menos una manecilla resulta fundamental. Pero que tenga manecilla, si no nada, nos están timando. Porque puestos a confiar, siempre es mejor confiar en la manecilla para perderse en el trayecto que nunca haberlo encontrado, ¿no?

miércoles, 14 de marzo de 2012

Agenda La Granja

Actualizando algo de las próximas proyecciones del cortometraje.

Mañana jueves 15 de marzo (19.30 horas), se proyectará en el Ámbito Cultural de El Corte Inglés de Zaragoza como palmarés del IV Certamen de Cortometrajes de Bujaraloz. Será dentro del ciclo "Conocer a Dario Villagrasa (Dir. del Festival de Cortometrajes).

El viernes 30 de marzo (19:00 horas), se proyectará en el Cine-club Cerbuna de Zaragoza, junto al resto de los finalistas de los I Premios Simón del cine aragonés, donde "La Granja" está nominado en la categoría de Mejor Cortometraje, junto a la nominación de Laura Contreras en la categoría de Mejor Interpretación. Pueden ver el resto de los finalistas aquí.

En abril (fecha por confirmar), se proyectará en el 20º MECAL, Festival Internacional de cortometrajes de Barcelona, en una sección especial dedicada al cine de terror.

viernes, 9 de marzo de 2012

A la salida de Luces Rojas



A la salida del cine, en los pasillos, me coloco detrás de dos tipos que caminan hacia la calle. Presto atención a la conversación entre ambos. Hablan sobre “Luces rojas”. Deduzco que son guionistas. Recojo aquí sus impresiones de la forma más fidedigna posible. Para diferenciarlos y ocultar en todo momento sus identidades les llamaré… escéptico y creyente. Y claro, hablan de una peli después de verla, así que hay spoilers por todas partes:

ESCÉPTICO: Joder macho, este tío cada vez me gusta menos. Pff, siempre termina saltándose sus propias premisas dramáticas.

CREYENTE: Pues yo he disfrutado un huevo. Creo que tiene mérito escribir una película que te hace dudar constantemente. A mí me ha llevado en volandas, aunque el final es algo frío, lo reconozco. Pero la peli plantea mogollón de interrogantes.

E: ¿Pero de qué vas a dudar? ¿Si ha estado todo el tiempo centrando tu atención en un personaje y la anagnórisis final es, precisamente, sobre el personaje contrario? A mí me ha parecido un timo barato. Cortés necesita un guionista ya.

C: Pues a mí las dudas de Cillian me han interesado. Joder, no me negarás que la peli tiene ritmo. Al menos, yo he empatizado con esa búsqueda de la verdad.

E: ¡Hombre! ¡Pues claro! ¡No vas a empatizar con Sigourney! Que la palma a mitad de peli. Vamos, tiene huevos rodar con Ripley para un papel tan simplón. Lo podría haber hecho cualquiera.

C: Puede. Pero si lo piensas, su función es clara. A partir de su muerte, empiezas a dudar de los poderes de Silver. Además, es un giro cojonudo. Y está reforzado con otro nudo para que termines de dudar, cuando el tío encuentra toda su habitación desordenada. Incluso la chica me planteaba dudas de si podía ser parte de un gran montaje preparado por Silver.

E: Yo lo único que he dudado es qué tendrá que ver el rollo ese de las luces rojas de la campaña de promoción, con la peli que acabamos de ver. No sé, esperaba otra cosa, la verdad.

C: Expectativas, el problema de siempre. Expectativas. A mí me parece que tiene mucho mérito escribir toda una trama en fuera de campo. Piénsalo. Una vez llegas al final, te planteas todos los momentos que has visto, y todo cobra otra importancia: Silver tocándole la cara a Cillian, que él sepa adivinar qué va a decir Sigourney en el programa de tele, el hecho de que todo explote cuando antes, en cuestión de frames, hemos visto que es él mismo quién enciende todo el mecanismo. Hasta el hecho de la aparición de Silver en la habitación, me hace pensar que probablemente a Silver, se le estuviera apareciendo Cillian en ese momento en su habitación.

E: Sí, sí, si toda tu atención está en una dirección y por eso el final no tiene sentido.

C: Lo que pasa, que a mí el final me hace replantearme toda la peli desde el punto de vista de Silver, el que se nos ha ocultado. Eso, sería algo así como... una segunda trama en fuera de campo, ¿no? ¿Y el hecho de que se corte con cristales y luego en la secuencia siguiente esté como si nada? No me digas que no te lo has comido con patatas. Y la línea de sal en esa escena a lo "Mullholland Drive". ¿Quién se quiere proteger de quién? Creo que ha jugado con nuestra atención y que propone un laberinto bien interesante para el espectador. Igual con un segundo visionado, las cosas quedan más claras.

E: Para, para, que te embalas…A ver, a ver…te voy a decir cuál es la diferencia entre “El sexto sentido”, “Los otros” o “El truco final” y la peli de Cortés. En las tres primeras, te interesa la revelación final, porque te importa lo que le pasa al personaje protagonista. Porque vives la historia con él. Aquí, no te interesa lo más mínimo lo que pasa al final, porque el personaje que había despertado tu interés no es el de Cillian, es Silver. Además, ¿cómo se llama el personaje de Cillian? ¿Eh? ¿Cómo se llama?

C: ehhh...pues...

E: Pues eso, que el que te interesa es el de De Niro y por eso te acuerdas que se llama Silver. De ese sí te acuerdas. Tu pregunta... tu planteamiento... es qué narices es Silver: si un fraude o un semi-dios. Por tanto, que la anagnórisis venga en el otro personaje, es como si descubrimos que Luke es hermano de Leia porque se lo cuenta ella. Nos daría lo mismo. Porque lo que nos importa, no es qué es Luke...sino, quién es Darth Vader. Por eso ahí sí tiene fuerza y aquí no.

C: Te contradices, pero bueno…Igualmente, no me dirás que la peli no te ha mantenido en vilo durante un buen rato.

E: Sí, la verdad que ritmo tiene. Y el montaje está cojonudo. Pero etsamos hablando de cuestiones de guión, no de dirección. Que no, que no…Que no puedes escribir toda una película pensando en el final.

C: Pues yo creo que es precisamente lo que hay que hacer y a mí me enseñaro a escribir pensando en el final. De esa forma, no sólo piensas en los personajes, sino que también lo haces en el espectador. Además, que a mí no me parece que sea un proceso tan separado. Recuerda que él escribe, dirige y monta. Es decir, que él hace realmente la peli y piensa en todo el proceso desde el inicio al final.

E: No, lo quiero decir, es que no puedes escribir una historia a expensas de una sorpresa final. Que entonces, aunque el desarrollo sea interesante, la peli te deja frío.

C: Vamos a ver. El cine, ¿para quién se hace? Para el espectador, ¿no? El cine debe ser un disfrute para el espectador y esta peli está pensada para eso. Plano a plano, secuencia a secuencia. Así, poquito a poco. Llevándote por una historia para que tú disfrutes y te hagas preguntas. A mí me parece que esta peli lo tiene. Salvando las distancias, pero al estilo de las pelis de Hitchcok, donde uno siempre disfruta porque encuentra su hueco en la peli.

E: Bueno, bueno, bueno...ya estás desvariando. Además, que por entretenida que sea, el final es de lo más torpe. ¡ Si hasta se ve que tiene la necesidad de incluir imágenes que ya hemos visto para que todo el mundo lo entiend! ¡Venga hombre! Eso no es pensar en el espectador, eso es maltratarlo. Buff, anda que no canta ese final y ese montaje de imagenes. Vamos, eso no se hace ya ni en los cortos de escuela.

C: Pues en “El truco final” también se utiliza y a mí no me molesto. Es más, mola cuando vuelves a ver esos momentos que te han colado, porque dices...joder macho, qué bien lo has hecho, pero qué bien.

E: Eres muy generoso. Y estás condicionado porque te gusta el cine de este tío. Le tienes devoción. Y yo no digo que no tenga talento ¿eh? Que creo que lo tiene y mucho. Pero vamos, que su peli redonda está por llegar, de eso, estoy seguro.

C: Tío... que es su tercera peli. Échale un vistazo a la tercera de Hitchcok y me cuentas. Se supone que nos dedicamos a esto, y a mí me la ha metido doblada. Yo eso lo valoro. ¡Si tú sabes de sobra que ir por delante del espectador es de lo más jodido! A mí me parece que el pulso narrativo que mantiene tiene mérito.

E: Pero, ¿para qué? Para ese final tan anticlimático. Prefiero el de “Concursante”, con todo su barroquismo y ese triple montaje en paralelo.

C: A mí este guión me parece mucho más maduro.

E: Pues a mí, me convence más la historia de "Concursante". Aquí, esperas alguna respuesta sobre Silver, y coge y te da una respuesta sobre Cillian, que te importa más bien poco.

C: Él ya ha dicho que eso no le interesa. Que la peli quiere ofrece preguntas, no respuestas.Y que además, cuando situas al espectador al mismo nivel de información que los personajes, siempre hay una pequeña decepción.

E: Marketing…puro marketing.

C: Ingenio diría yo. Va por delante y nos la ha colado, reconócelo.

E: Para ti la perra gorda.

C: ¿Y De Niro? ¡Está tremendo! Hacía años que no le veíamos así.

E: Pase, pero no es suficiente.

C: Estoy pensando que si se anima mi novia, igual me vuelvo a verla de nuevo. A ver si identifico las luces rojas con claridad.Me da la que la peli puede ganar en un segundo visionado.

E: Estás fatal. A ver si se estrena ya [REC3] y te dejas de chorradas. Ahí por lo menos, ya sabemos a lo que vamos desde el principio.

C: Pues eso, expectativas. ¿Te hace ir la semana que viene al estreno de “John Carter”? Es de Pixar.

E: ¿Estás de coña? Pff...Están hablando fatal. Y no es de Pixar, es de Disney. Lo que pasa que tiene al director de Wall-E. Otra que por cierto, a partir de la mitad, pufo total.

C: Joder macho, qué exquisito te pones. Cualquiera diría que tú has sido el que ha escrito…

E: Eh, eh, eh. Eso era diferente (silencio). Era una mierda de guión, pero me lo pagaron bien.

C: ¡Qué dices! ¡Pero que te van a pagar bien! Eso sí es una puta luz roja, jaja.

E: Toma anda, quédate tú con la ficha de la peli, que seguro que te da por escribir algo en tu blog.

C: No creo… Cuando la vea por segunda vez, igual me lanzo. Pero bueno, que algo de mérito tendrá cuando llevamos hablando un buen rato .

E: Eso, eso...ahora la peli tiene mérito porque da de qué hablar. La peli si se aguanta, se tiene que aguantar por sí misma, no por las charlas de después.

C: Pues yo igual desde “Los cronocrímenes” que no le daba tantas vueltas a una trama.

E: Fatal macho, estás fatal. Lo que yo te diga. Mejor no hablamos del guión de "Los cronocrímenes, ¿eh?

C: Pues a mí me parece un peliculón.

E: Qué fácil eres, pero qué fácil...


Del resto, no puedo reproducir mucho más. Una gaviota se estrelló en la cabeza del guionista escéptico y le dejó noqueado en el suelo. Ya saben la continuación...ambulancia, mucha gente mirando, y twitter revolucionado por el acontecimiento. Un deus ex-machina en toda regla.

viernes, 2 de marzo de 2012

SOBRE EL ESTÍMULO Y EL SOBRE ESTÍMULO


Estímulo: Factor actor externo o interno capaz de provocar una reacción positiva o negativa en una célula u organismo.

Sensación: estimulación de una célula sensorial especializada por un estimulo (externo o interno), que a su vez activa a una neurona sensitiva generándose un impulso nervioso, el cual se transmite hasta el centro nervioso correspondiente, donde se produce la interpretación del mensaje.

Lea detenidamente el siguiente texto. O mejor, si tiene tiempo que perder, experiméntelo. Tómese su tiempo. Si ya ha llegado hasta aquí, se puede tomar un tiempo.

Estimule una imagen agradable en su cerebro. Recuerde algo que ha vivido y conviértala en una imagen. Alguna que pueda recordar con facilidad. La que sea. Alguna que le haga sentirse bien. Perfecto.

Ahora que ya tiene algo pequeño en su cabeza, manténgalo durante un tiempo determinado, el que usted elija. Concéntrese en la imagen. Deje leer y concéntrense en esa imagen durante unos segundos. Intente no desviar su atención de la imagen que ha elegido. Concéntrese en ella.

Bien. Ahora que la ha mantenid,o intente quitar esa imagen de su cabeza. No puede, ¿verdad? Usted lee imagen e inmediatamente después le viene esa última imagen en la que acaba de concentrarse.

Piense en otra imagen. La que sea. Alguna quizá un poco más desagradable. Mucho más desagradable. Algo que odie profundamente y que le haga tiritar. Perfecto.

En este mismo instante acaba usted de borrar la imagen en la que había pensado previamente, la primera,, que sin embargo, por el recuerdo de esta frase, ha vuelto de nuevo a su cabeza. Estímulo. Usted ha estimulado una imagen que ha provocado una reacción positiva. Al estimular una imagen negativa ha deseado volver inmediatamente a la imagen positiva que había generado. Estímulo externo con reacción determinada.

Estimule ahora una sensación positiva. Algo que pueda sentir en sus entrañas. Sí, sí. Los actores lo hacen fácilmente. Si ellos pueden, usted también. Se puede estimular la sensación. Concéntrese. Intente concentrarse en una sensación determinada. En su corazón, en su estómago, en lo más profundo de su alma. Sienta. Estimule alguna sensación positiva que pueda estimular con facilidad. La que sea. Alguna que le haga sentirse bien. Concéntrese. Perfecto. ¿La tiene?

Ahora que ya siente algo positivo, manténgalo durante un tiempo determinado, el que usted elija. Unos cuantos segundos. Intente no desviar la atención sobre la sensación que ha escogido. Bien.

Ahora que la ha mantenido intente eliminar esa sensación de su corazón. No puede, ¿verdad? Estimule otra sensación. Negativa esta vez. La que sea. Alguna un poco mayor, más compleja. Intente centrarse en esa nueva sensación. Alguna de carácter negativo. En este mismo instante se acaba de dar cuenta que la sensación que atravesaba sus entrañas hace un instante no ha desaparecido del todo, al igual que sucedía con las imágenes que generaba su cerebro. Efectivamente, sigue ahí. Está usted atravesando dos sensaciones a la vez. O al menos el leve recuerdo de una de ellas. Como la espuma que queda tras la ola. Sabe que no se moja los pies, pero igual los humedece. No se preocupe, no durará mucho tiempo.

Intente desechar ambas y vuelva al estado inicial en el que su corazón no estaba sometido a la sobre estimulación de sensaciones. ¿Está usted interpretando el mensaje? No se apure. Ahora lea las dos siguientes columnas de palabras. Primero una. Deje pasar unos segundos y lea la segunda. Hágalo con cierta rapidez.

Amorfos

Insectos

Asfaltos

Infectos

Deformes

Alientos

Idiotas

Ineptos

Aromas

Sesudos

Perfumes

Saludos

Abrazos

Susurros

Caricias

Desnudo

Usted no sabría explicar por qué, pero de las siguientes columnas le parece mucho más atractiva la segunda ¿verdad? Es más, le he pedido que lea dos columnas, cuando solo hay una. Estaba tan pendiente de buscar la segunda columna, que en la lectura se ha dejado llevar con rapidez. Su cerebro, y por tanto su parte inconsciente, su yo más intrínseco acaba de descubrir que la segunda columna de palabras resulta más agradable que la primera. Y lo ha hecho de forma inconsciente. ¡Qué maravilla! Usted acaba de recibir catorce estímulos directos. En los dos casos, siete palabras en cada columna. Usted esperaba dos columnas espaciales y en realidad, existen dos columnas separadas por contenidos: negativos y positivos. En los dos casos, veinticuatro sílabas sujetas por una leve rima asimétrica para que la lectura sea más agradecida. Y sin embargo, si tuviera que elegir…sólo en el caso de que tuviera que elegir con alguna de las dos partes de la columna, escogería la segunda parte.

La interpretación puede ser tan positiva como negativa. Depende de quien lea. Depende de quien escriba. La recepción del mensaje y su decodificación puede resultar tan amorfa como aromática. ¿Curioso verdad? Son las dos primeras palabras de cada columna. Piense en el aroma. Ahora piense en el amorfo.

Aroma. Amorfo. Aroma. Amorfo.

De nuevo una sobre estimulación, que además en este caso resulta contradictoria. ¿Por qué? Porque su vida es contradictoria. Porque usted es contradictorio. Porque es en la contradicción donde encontramos la poesía. Porque sobre su estímulo existe también un sobre estímulo. Según el prisma desde donde se mire. Porque amorfo y aroma son contradictorios. Y porque lingüísticamente, aunque parecidos, nos derivan a dos estímulos completamente diferentes. Sin embargo caricia y susurro no lo son. Por eso están en la misma columna.

Elija una de las dos palabras. Caricia o susurro. ¿Se complica verdad? Imagínese que tiene que quedarse con una de las dos. Ya no es tan fácil. Porque a usted le gusta la palabra caricia, pero la palabra susurro también le agrada. Le gusta el carácter aterciopelado que acompaña a la palabra caricia, pero también le tiembla el pulso al pensar en el eco evocador que conlleva la palabra susurro. Ambas pertenecen a la misma columna. ¿Cuál es el problema entonces? Lea ahora las siguiente columna, hágalo rápido, no deje tiempo para pensar en qué significa cada palabra. Esta vez solo hay una columna. Adelante:


Amorfos

Sesudos

Asfaltos

Saludos

Deformes

Susurros

Idiotas

Desnudos

Aromas

Insectos

Perfumes

Infectos

Abrazos

Alientos

Caricias

Ineptos

Se encuentra altamente saturado. No entiende por qué, pero lo encuentra todo entremezclado, confuso. Acaba de recibir catorce imágenes en su cerebro. Acaba de sentir catorce sensaciones diferentes en su lado más inconsciente. Todas contradictorias. Estímulos positivos y negativos seguidos. ¿Se encuentra cansado después de leer las catorce palabras seguidas? No se preocupe. Concéntrese tan sólo en una pequeña parte de las catorce palabras. Lea sólo la última letra de las catorce palabras. Hágalo despacio. Reproduzca con su lengua y sus dientes el sonido de la última letra de cada palabra. Es siempre la misma. 16 "eses" una detrás de otra.

SSSSSSSSSSSSSSSS...


Piense en el silencio.

Silencio.

Silencio.

Silencio.

Toda palabra puede resultar bella si se coloca en el lugar adecuado. O si se repite una y otra vez cacofónicamente. Toda sensación puede resultar bella si se recibe con el estímulo adecuado. Toda imagen puede resultar bella si se crea con el ambiente adecuado. Palabras, imágenes y sensaciones pueden resultar aterradoras si las recibimos a través de estímulos inadecuados o, sencillamente, desordenados. Como en Mullholland Drive: silencio.

Sin embargo y pese a todo, siempre nos quedará (a usted y a mí) el silencio. Disfrute ahora del mismo y de la belleza que se oculta en su palabra. Silencio.

Y entre sus sílabas. Si len cio.

Y entre su letras. S i l e n c i o.


-Foto: La Catedral del Mar en Barcelona-

jueves, 16 de febrero de 2012

La quiniela

Todo el mundo dice que no los verá, que los Goya son aburridos, que la gala es un coñazo que "este es el último año que pierdo ahí mi tiempo", pero lo cierto es que al final, todos vemos la gala, repetimos año tras año, a todos nos gusta especular sobre quién ganará (y perderá) y todos hablamos al día siguiente en el curro de lo soporífera que fue la gala. Así, que cual Aramis Fuster, dispuesto a no dar ni una, voy a hacer pública mi quiniela. Con todas las categorías, que sería algo así como intentar acertar el pleno al 15. Y con un matiz: quién creo que lo ganará y quién molaría que lo ganase. Así, al día siguiente, todos podréis decir que no acerté ni una y que además había otro que todavía molaba más.

PELÍCULA
Quién lo ganará: No habrá paz para los malvados
Molaría: No habrá paz para los malvados

DIRECTOR

Quién lo ganará: Enrique Urbizu.

Molaría: hombre, pues como la Academia pasa de Balagueró,Enrique Urbizu.


INTERPRETACIÓN MASCULINA


Quién lo ganará: José Coronado

Molaría: José Coronado


INTERPRETACIÓN FEMENINA


Quién lo ganará: Elena Anaya

Molaría: Verónica Echegui (y así nos echamos unas risas con otro discurso prometedor).


GUIÓN ORIGINAL


Quién lo ganará: Enrique Urbizu y Michel Gaztambide

Molaría: Enrique Urbizu y Michel Gaztambide


GUIÓN ADAPTADO


Quién lo ganará: Pedro Almodovar

Molaría: Iciar Bollaín (para ver cómo dedica el premio, llámenme morboso).


MÚSICA ORIGINAL


Quién lo ganará: Alberto Iglesias.

Molaría: Lucio Godoy.


DIRECCIÓN NOVEL


Quién lo ganará: Kike Maíllo

Molaría: molaría mucho, muchísimo, que lo ganara Paula Ortiz.


INTERPRETACIÓN MASCULINA DE REPARTO


Quién lo ganará: Lluis Homar

Molaría: Lluis Homar


INTERPRETACIÓN FEMENINA DE REPARTO


Quién lo ganará: Ana Wagner

Molaría: Maribel Verdú (y se nos empieza a ver el plumero)


ACTOR REVELACIÓN


Quién lo ganará: José Mota

Molaría: José Mota


ACTRIZ REEVELACIÓN


Quién lo ganará: María León

Molaría: Michelle Jenner


Y a partir de aquí, ya sólo el pronóstico. Que todavía queda una buena tanda.


DIRECCIÓN DE FOTOGRAFÍA

“Blackthorn” (Juan Antonio Ruíz)


DIRECCIÓN DE PRODUCCIÓN

“Blackthorn” (Andrés Santana)


CANCIÓN ORIGINAL

“De tu ventana a la mía” (Debajo del limón, y el plumero ya es casi un plumón)


MONTAJE

“La piel que habito” (José Salcedo)


DIRECCIÓN ARTÍSTICA

“La piel que habito” (Antxon Gómez)


DISEÑO DE VESTUARIO

“Blackthorn” (Clara Bilbao)


MAQUILLAJE Y PELUQUERÍA

“La piel que habito” (Karmele Soler, David Martí, Antonio Carretero)


SONIDO

“No habrá paz para los malvados” (Licio Marcos de Oliveira, Ignacio Royo

Villanova, Ignacio Royo-Villanova)


EFECTOS ESPECIALES

“Eva” (Arturo Balseiro, Lluís Castells)


PELÍCULA DE ANIMACIÓN

“Arrugas” de Ignacio Ferreras.


PELÍCULA DOCUMENTAL

“Escuchando al juez Garzón” de Isabel Coixet.


PELÍCULA IBEROAMERICANA

“Un cuento chino” de Sebastian Borensztein.


PELÍCULA EUROPEA

“The artist”


CORTOMETRAJE DE FICCIÓN ESPAÑOL

“El premio” de León Siminiani


CORTOMETRAJE DE ANIMACIÓN ESPAÑOL

“Rosa” de Jesús Orellana.


CORTOMETRAJE DOCUMENTAL ESPAÑOL

“Regreso a Viridiana” de Pedro González Bermúdez.


Y bien, hecho el recuento de este pronóstico me salen 6 para "La piel que habito", 5 para "No habrá paz para los malvados", 3 para "Eva" y 3 para "Blackthorn". Me dice la bolita mágica que este año hay reparto de premios. Si acierto más de 25, el lunes lo dejo todo, me monto un gabinete sideral de astrología, llamo a los de Salvados para trincar pasta y si me queda algo de tiempo fundo una academia jedai. Si no, prometo escribir 100 veces: "cambiarás las pilas de la bolita antes de ridiculizarte en tu blog".

sábado, 11 de febrero de 2012

Extensión en twitter

A partir de hoy el blog también tiene su extensión en twitter. Porque hay demasiadas cosas en la vida a las que no merece la pena dedicar una entrada completa.

https://twitter.com/mundoimplacable

miércoles, 8 de febrero de 2012

Un niño y un pastel suficiente para conmover.



Hace días que quería revisitar Érase una vez en América (Sergio Leone, 1984). La verdad, que vuelvo a conmoverme con esta escena. Quizá contenga todo lo que el buen cine debe tener: emoción, intriga, sutileza, dulzura, ingenuidad, una mirada sincera, y probablemente, el acompañamiento de la mejor banda sonora de la historia del cine a cargo de Ennio Morricone. Pocas películas logran la extrema perfección que se alcanza en algunos pasajes de esta ópera de Leone. Pocas escenas han sabido resumir tan bien lo que significa la infancia. Ese momento en el que uno se debate entre la tentación y el juego, entre lo inmediato y lo perecedero. En la primera parte de “Érase una vez en América”, uno encuentra los mejores minutos que el cine ha dedicado a la infancia. Como en Cinema Paradiso (Giuseppe Tornatore, 1998), como en Un mundo perfecto (Clint Eastwood, 1993), como en Los cuatrocientos golpes (François Truffaut, 1959), como en Fanny y Alexander (Ingmar Bergman, 1982), como en E.T (Steven Spielberg, 1982) como en algunos pasajes de la reciente El árbol de la vida (Terrence Malick, 2011). Esos momentos que trascienden al propio cinematógrafo para devolverlos un reflejo de lo que somos, de lo que fuimos y de lo que siempre querremos ser sin convertirnos en Peter Pan.

Y me doy cuenta, que tengo una conexión especial con las películas que se cuentan a través de los ojos de un niño, y en particular, con escenas como esta, donde la infancia resulta tan fugaz como infinita. Donde el tiempo se paraliza para que observemos, casi como espías, como un niño se debate contra sí mismo por un simple pastel. Escenas como esta, logran imbuirme hacia una parte del imaginario a la que difícilmente puedo acceder si no es a través del reflejo del celuloide (por ñoño que pueda sonar, así es). Algún día, más adelante, imagino que entenderé la razón de todo esto. O analizaré los motivos de por qué me conmueven escenas como esta. De momento, disfruto, me dejo llevar y aprendo de los grandes maestros.

Por cierto, en los extras del DVD, no tiene precio cómo se explica que Sergio Leone conocía sus películas de memoria. Especialmente interesante, resulta ver cómo en Cannes logró convencer al productor de la película. Después de describirle, plano por plano, toda la película, en nada más y nada menos que 3h y 45 min. (el tiempo que dura la misma). Leone era único. Conocía sus películas de memoria. Estaban en su cabeza. Vivían en ella. No hay, ni habrá otro director como él. Como explica alguien afirma en los extras, “un plano de Sergio Leone, vale más que muchas películas enteras de otros directores”. Cuánta razón...Cuánta razón. Con un niño, un pastel y un gran compositor, Leone tenía suficiente para que a muchos se nos siga encojiendo el corazón.