lunes, 15 de noviembre de 2010

ENCRUCIJADAS EN LA PRODUCCIÓN DE CORTOMETRAJES EN ARAGON

ESPALDARAZO FINAL. LA CRISIS YA ESTÁ AQUÍ.

Y ha llegado para quedarse. O eso parece. Hoy es el día en el que finalmente se consuma cualquier esperanza de que las futuras generaciones de “cineastas” aragoneses prosperen y crezcan en su comunidad autónoma. O al menos que lo hagan con un mínimo de apoyo, o bajo el amparo de ciertas instituciones. Si lo hacen tendrán que tener mucho ingenio para convencer al sector empresarial privado de que sus proyectos merecen la pena. Hoy se ha publicado un nuevo espaldarazo que la DGA acaba de dar a las personas físicas que pretenden realizar cine en Aragón. Y para sorpresa de todos ha sido tremendo. Pese a que hasta el realizador más optimista esperaba grandes recortes, probablemente ninguno los había imaginado de este tipo.

Pueden leer la nueva convocatoria de ayudas a la producción audiovisual aquí, en la que la ayuda destinada a la producción audiovisual aragonesa (cortometrajes y documentales) pasa a ser de 100000 € a 40000 €. Un recorte del 60 %, que sumado al recorte que ya se le aplicó hace dos convocatorias de 20000 €, supone un recorte total del 67%. Es decir, en tres años se han pasado de los 120000 € destinados, a una cantidad total de 40000 €, lo cual hace pensar que algo más que la crisis afecta a este recorte presupuestario.

Poco o nada se hará al respecto porque aquí somos así. Nos pegan una hostia en una mejilla, y normalmente ponemos la otra rogando que por favor la segunda no sea tan fuerte. Aquí no somos de protestar. No al menos en lo que a beneficio común se refiere. Así nos ha ido. Así nos va. Y así probablemente nos vaya en el futuro. Aquí somos de criticarlo todo (lo malo y también lo bueno), y normalmente, de hacerlo siempre en pequeños círculos sin dar ni un solo paso adelante. Aquí no nos posicionamos. Vaya a ser que alguien nos fiche y no nos tenga en cuenta para el futuro. Aquí todo nos da igual. O aparentamos que nos da. Pero en el fondo nos fastidia. Al menos, nos fastidia a los que año tras año seguimos en la brecha intentando levantar proyectos.

Y saben qué pienso…que en el fondo, no se nos está nada mal. Por creer que sentados en nuestro sofá las cosas mejorarán, y sobre todo, por pensar que los cortometrajes y los documentales le interesan a alguien más a parte de a quién los realiza, los proyecta, y los consume (un sector muy minoritario en todo caso). Pero por encima de todo, por seguir pensando que ya estaba todo hecho, con lo que a algunos les costó en su momento pelear estas subvenciones.

Este gran recorte evidencia que estamos en crisis (eso ya lo sabíamos todos), pero también que a “los del audiovisual” se les puede tratar de cualquier manera, porque al fin y al cabo ni siquiera están asociados (cosa que "los del teatro" ya hace tiempo que han sabido resolver). Sólo hay que ver los presupuestos dedicados en Aragón a las artes escénicas (150.000), a la producción musical (120.000), al sector editorial (73.100 €) o a las actividades de asociaciones culturales, mayores incluso a las de producción audiovisual con 50.000 €.do. Y eso que a ellos también les han recorta Y ahí estamos los realizadores…a la cola de la cultura aragonesa. Y nosotros debatiendo en cómo se podrían mejorar las comisiones, en cómo se podría dar mayor transparencia al proceso, o en cómo se podrían invertir mejor los ya inexistentes 100.000 € entre distribución y producción. Ilusos de nosotros. Y ahora además, de ilusos, ilusos con el culo bien escaldado Mientras sacan las bases de esta nueva convocatoria, espero cobrar a tiempo la parte del pastel que me corresponde del año anterior, una vez presentado en regla todo lo solicitado. No vaya a ser que lo recorten del todo, y además de escaldado, me quede con el culo al aire. Que en Zaragoza el cierzo pega muy fuerte. Hoy, parece que más fuerte que de costumbre.

sábado, 13 de noviembre de 2010

Adiós al padre del cine español.


Hoy todos estamos un poco tristes. El único que puede permitirse el lujo de estar feliz hoy es Rafael Azcona. Seguro que lo han recibido allá arriba con una fiesta.


jueves, 11 de noviembre de 2010

Cine para leer. Enero - Agosto 2010.

Ya ha salido a la venta el nuevo anuario del equipo reseña de Cine para leer, el cual se puede adquirir en cualquier librería o bien a través de la web de la editorial.

Más información en el facebook de Cine para leer.

lunes, 25 de octubre de 2010

Maratón de Halloween en la Facultad


Esta semana hemos organizado la II Maratón de Halloween en el cineclub de la Facultad de Comunicación. Sesión ininterrumpida de películas espeluznantes. Un poco de todo: cine español, cine europeo, gore, ciencia ficción...para todos los gustos. La novedad de este año es que exceptuando algún título, vamos a poder disfrutar de las películas en pantalla grande y en HD.

Terminamos, tal y como hicimos el año pasado con Halloween, con el maestro Carpenter. Estoy deseando revivir La cosa, y hacerlo en una pantalla en condiciones y en HD.

jueves, 21 de octubre de 2010

De diez veces, dos sale algo bueno

¿Y las otras ocho? Ahora entiendo porque sus cortos me parecieron tan insoportables. No he visto las películas, pero después de escuchar esto creo que tampoco lo haré.

Y yo que creía que en el cine de Kubrick, de John Ford, de Alfred Hitchcok y de Haneke había ideas claras sobre las que escribir una película...y resulta que todo depende del azar y de ir descubriéndolo poco a poco. Pues nada, ¡qué viva el azar!

Aristóteles; 8 de cada 10 sale algo bueno. Las otras dos seguramente no sale nada bueno porque no se le hace caso. Parece que de la libertad creativa, al azar más absoluto y absurdo hay tan sólo un paso. Todo es cuestión de proponérselo. Yo prefiero a Aristóteles. Aunque sea por cuestión de probabilidad.


jueves, 14 de octubre de 2010

Magia cinematográfica

Creo que es uno de los mejores comienzos de película que he visto nunca. Cada movimiento de cámara resulta ser una emoción contenida. Cada nuevo encuadre esconde magia cinematográfica. Hay vida. Todo parece respirar por sí solo. Todo fluye. Y todo resulta demasiado hermoso. Mucho cine en un solo plano.

miércoles, 13 de octubre de 2010

lunes, 4 de octubre de 2010

MONTAJE II. LA GRANJA. La barrera de los 20


Tareas que realizamos cuando tenemos veinte minutos:

- Bajar a hacer la compra.
- Tirarnos en el sofá a ver un capítulo de sitcom.
- Dormir la siesta (dicen que es el tiempo adecuado).
- Leer la prensa gratuita (arrugada a última hora de la tarde) indicada para ese tiempo.
- Pensar qué hacer en los siguientes veinte minutos.

Pero nunca, nunca, nunca veremos un cortometraje de veinte minutos.

Un cortometraje de veinte minutos se considera normalmente como algo tedioso, largo, insoportable y pobablemente aburrido. Los veinte minutos en un cortometraje equivalen al Ben-Hur o el Doctor Zhivago dentro del cortometraje. Los treinta ya serían algo así como la Cleopatra del cortometraje ¿Por qué? Porque en muchos festivales de cortometrajes así nos lo han hecho creer, y porque en internet veinte minutos es mucho tiempo. También porque el 90% de los cortometrajes de esa duración son un auténtico sopor.

Hay que rodar cortometrajes de dos, de tres o de cuatro minutos a lo mucho, para que alguien te preste atención. Por lo menos para que lo haga en internet. Si tu cortometraje dura más de diez tiene que ser realmente bueno para no aburrir, y si dura veinte o más de veinte mejor olvídate de que el internauta se detenga a echarle un vistazo. El problema radica cuando tu cortometraje pide más de 20 minutos. Y lo pide porque llevas 17 minutos montados sometidos a continua revisión y todavía te quedan dos secuencias por montar: el clímax y tu desenlace. Es decir, dos secuencias de las que no puedes prescindir. Si el cortometraje sólo estuviera compuesto por planos no habría problema. Probablamente se quedaría en 20 minutos de imágenes. Pero hay que sumarle los títulos de crédito, y los logotipos de las instituciones que te han dejado pasta para poder rodarlo. Y eso te arrastra de forma irremediable a superar la barrera de los 20. La temida y tensa barrera de los 20.

Es entonces cuando empiezas a plantearte esa pausa que colocaste para crear tensión, o aquella mirada que hacía falta para que el personaje principal no estuviera hablando solo. Te planteas si esa persecución dilatada sería mejor contarla en tres planos y si el prólogo en vez de 40 segundos debería durar 10. O lo que es lo mismo, te cuestionas el ritmo de tu historia, que por otro lado sabes que peca de rápido. Y piensas en si a esa "cola" de plano le puedes quitar unos cuantos frames y a aquella otra otros tantos. Aunque en el fondo te engañas porque sabe que limando las "colas" de planos el problema no se soluciona. Sobra material. Y eso significa que algo del guión tiene que desaparecer. O por lo menos que hay que replantearse qué es lo verdaderamente importante en tu historia. Eso, o convertir tu cortometraje en un homenaje a la "nouvelle vague" lleno de saltos temporales desde un mismo eje de cámara.

Al final siempre se termina en ese punto. Uno se pregunta qué resulta fundamental para que la historia sea verosímil e interesante. Y sin embargo, todavía queda la esperanza de creer que las historias duran lo que tienen que durar. ¿Por qué acortar algo que pide más de 20 minutos? Es como querer pasar por debajo del limbó midiendo dos metros. Y encima querer pasarlo con ritmo y soltura. No es imposible, pero lo más probable es que uno acabe haciendo el ridículo.

La barrera de los 20 acecha. Está ahí. Al otro lado. Dispuesta a convertir el montaje de tu corto en un verdadero infierno.